¿Por qué donar?
Las propiedades biológicas de la placenta y el cordón umbilical ayudan a promover un entorno de curación regenerativa.1 Los injertos realizados con tejido fetal pueden ayudar a reducir la inflamación y la cicatrización, además de favorecer un entorno propicio para la curación.2 Estos aloinjertos se pueden emplear para estimular la curación de pacientes con una amplia gama de afecciones, por ejemplo, queratitis neurotrófica, defectos relacionados con la córnea, ojo seco, úlceras del pie diabético, osteoartritis y heridas crónicas y que no cicatrizan, solo por nombrar algunas.
La donación de tejido fetal es una de las formas más simples de cambiar la vida de otras personas. La sola donación de una placenta y un cordón umbilical pueden ayudar a hasta 75 personas.3 Piensa en el legado que puede propiciar una madre para el recién nacido. Al nacer, tu bebé puede brindar una segunda oportunidad de vida a quienes la necesitan.
¿Cómo se realizan las donaciones?
Una vez que tome la decisión de donar, un integrante del equipo de Sharing Miracles te guiará a través de todo el proceso y coordinará todas las tareas con tu proveedor de atención médica y el hospital o centro de maternidad donde vayas a dar a luz.
La recolección de la placenta y del cordón umbilical se lleva a cabo después del nacimiento del bebé. Este procedimiento no afectará de ningún modo el parto del recién nacido ni la atención que tú debes recibir. La donación no implica ningún tipo de gasto para ti. Además, tampoco tendrás que tomar medicamentos ni realizarte procedimientos médicos adicionales por este motivo.
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